Festividad de Sant Jordi en Barcelona

El 23 de abril se celebra en Catalunya la festividad de Sant Jordi, patrón de Catalunya desde 1456. Es la fiesta de la cultura y del amor, lo cual se traduce en libros y rosas.

El día de Sant Jordi la ciudad de Barcelona se llena de puestos de venta de libros y rosas y de oleadas de gente que pasean a la búsqueda del libro perfecto para regalar. En los últimos años se ha extendido la tradición de la firma de los libros en los puestos de venta a pie de calle por parte de los propios escritores, algunos de talla internacional.

Los puestos de libros y rosas se concentran especialmente en la Rambla, el Paseo de Gracia y la Rambla de Catalunya. En Plaza España, muy cerca de nuestro hotel La França Travellers, también se encuentra un punto importante de firma de libros.

La tradición marcaba que en la festividad de Sant Jordi los hombres regalen una rosa a las mujeres y las mujeres regalen un libro a los hombres.

En la actualidad, la tradición ha cambiado y actualmente tanto hombres como mujeres reciben libros o rosas indistintamente. El gesto de regalar se ha extendido a padres, hijos, amigos, compañeros de trabajo…, convirtiendo la festividad en una celebración más acorde a los tiempos.

 

OTRAS ACTIVIDADES PARA EL DÍA DE SANT JORDI

 

Sant Jordi es mucho más que paradas de rosas y libros. En la ciudad se organizan muchas otras actividades, como el pregón de apertura que este año irá a cargo del escritor mozambiqueño Mia Couto.  El Ayuntamiento de Barcelona celebra una jornada de puertas abiertas.  También se podrá disfrutar de conciertos, exhibiciones de cultura popular, iniciativas solidarias…

Aquí  podrás encontrar todas las actividades para esta festividad inigualable.

Como dato anecdótico, esta fecha coincide con el aniversario de la muerte de Willian Shakespeare y Miguel de Cervantes.

 

LA LEYENDA DE SANT JORDI

 

Para entender el significado de esta festividad tenemos que explicar la historia del heroico caballero, el feroz dragón y la princesa.

Dice la leyenda que en el pueblo de Montblanc (a unos 85 Km. de Barcelona), había un malvado dragón que atemorizaba los habitantes y animales de la localidad. Sólo con su aliento mataba a todo ser viviente con el que se encontraba. Con el fin de evitar que les atacara despiadadamente, los habitantes ofrecían al dragón dos ovejas al día. Llegó el día que se acabaron las ovejas y decidieron ofrecer al dragón una persona al día, hasta que le tocó a la hija del rey. En el momento en el que el dragón se iba a comer a la princesa apareció el caballero Sant Jordi en un caballo blanco para salvar a la princesa y liberar al pueblo. Sant Jordi clavó su lanza en el corazón del dragón y de la sangre del dragón brotó un rosal. Sant Jordi le ofreció una rosa roja a la princesa y ésta le escribió un poema de amor a su salvador.